La parrilla del Gran Premio de los EEUU, Circuito de Indianápolis, 2005. El infame Indygate.
El 19 de junio, en el Indianapolis Motor Speedway, 14 de los 20 monoplazas se retiraron sin competir tras dar la vuelta de reconocimiento, (todos los que usaban cauchos Michelin). Los seis restantes, (que usaban Bridgestone) corrieron ese día.
La empresa Michelin, informó a sus clientes que debido a fallas en los neumáticos y la repavimentación del circuito, (que los desgastaría más) no era seguro correr con sus productos. Asismismo, pidió a la FIA que añadiera una chicana, cosa a la que el ente máximo del automovilismo se negó alegando que no sería justo para los clientes de Bridgestone.
Tras meterse en boxes, los fanáticos empezaron a abuchear, al no saber lo que pasaba. Fue una fácil victoria para Michael Schumacher, (la única de ese año), y fue la única pole que obtuvo un Toyota por medio de Jarno Trulli.
El GP de EEUU, que nunca había calado en el imaginario colectivo de la afición estadounidense, se retiraría del calendario en la temporada de 2007 hasta este año que se celebrará en Austin, Texas.